TRATAMIENTO DE MOXIBUSTIÓN EN MÉRIDA

Calor Sanador

La moxibustión en Mérida es un método terapéutico de la medicina tradicional china que consiste en aplicar calor estimulando una serie de puntos del cuerpo ­–que suelen coincidir con puntos de acupuntura– con el fin de sanar trastornos o enfermedades y conseguir el equilibrio de las funciones fisiológicas.

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Esta terapia persigue volver a equilibrar la energía del cuerpo basándose en la teoría de canales. Según este concepto, el cuerpo funciona como un sistema de redes donde fluye la sangre y la energía intercomunicando cada parte del cuerpo, a la vez que las zonas exteriores con las interiores. Debido a múltiples factores, tanto externos (como el frío o el calor) como emocionales, estas energías se desequilibran y se crean excesos o carencias en determinados puntos o zonas. Este desajuste energético se considera el origen de numerosas enfermedades y dolencias. La moxibustión persigue que esa energía vuelva a fluir, armonizando de nuevo la circulación energético-sanguínea. A lo largo de este recorrido existen una serie de puntos, sobre los cuales se aplica el calor, que son utilizados a modo de herramientas de trabajo para restablecer el equilibrio.

La moxibustión se utiliza en muchos casos combinada con la acupuntura, pues ambas técnicas no sólo son complementarias y compatibles, sino que pueden potenciar su efecto sanador. Se suelen utilizar para esta terapia los mismos puntos que en la acupuntura, ya que los dos métodos terapéuticos obedecen a la misma tradición médica y responden a los mismos canales de energía.

Las aplicaciones de la moxibustión son numerosas, entre ellas destacan las siguientes:

Preguntas frecuentes

La moxibustión es una técnica de aplicación de calor. No en vano, el origen de la palabra hace referencia a la quema de una planta. Inicialmente, fue introducida en Occidente asociada a la cauterización. De hecho, en el Viejo Continente se aplicaba el calor con metales calentados. Sin embargo, la técnica original servía no para cauterizar heridas abiertas sino para acabar con dolores internos.

Antiguamente no podían conocerse los pormenores del cuerpo humano. Sin embargo, la medicina evolucionó por ensayo y error. Si un método funcionaba se daba una explicación «razonable», entendiendo que se adaptaba a la forma de pensar de la época. A partir de ahí se asentaba y popularizaba, aunque no se conociera la razón real.
Actualmente se pueden estudiar las reacciones corporales ante una terapia. Entonces, así, entender mejor su funcionamiento. En el caso de la aplicación de calor en ciertos puntos (asociados a los meridianos en la medicina oriental tradicional), ahora sabemos que coinciden con puntos de sensibilidad al calor.
Ese estímulo por temperatura es similar al producido por la acupuntura. Pero, en el caso de la moxibustión, el efecto es más duradero al ser producido por calor en un área mucho mayor a la de una aguja. Los efectos en dicha área serán;
● vasoconstricción inicial: como un reflejo ante el estímulo de la alta temperatura;
● vasodilatación: aumentará el riego sanguíneo en el área; y
● aumento de las células del sistema inmunitario, asociada a la afluencia de riego sanguíneo.

Como una terapia de calor puede ayudar a aliviar dolores musculares. Aplicada en los puntos correctos puede afectar también a dolores asociados a zonas más internas. En contraste con la acupuntura, con efectos similares, el efecto analgésico puede superar las 2 semanas de duración. Ayuda a tratar dolencias tan variadas como pueden ser, entre otras:
● las articulares, como la artrosis o la artritis;
● las dolencias por el frío, como la rigidez lumbar;
● los dolores menstruales;
● algunos problemas circulatorios.
Incluso, en el caso de algunos embarazos, se ha observado que la aplicación de calor en cierto punto hace que el feto cambie de posición. Se ha utilizado en las semanas previas al parto, consiguiendo que el bebé adopte la posición adecuada.
Si estás abierto a tratamientos alternativos, sin químicos, limpios y seguros, o si lo demás te ha fallado, pruébalo. Puede que estés ante la solución, desconocida por muchos, a tu problema.

Dolores articulares como la artrosis o la artritis.
Dolencias originadas por el frío, como la rigidez lumbar.
Problemas de tipo menstrual e infertilidad.
Situaciones de estrés.
Regula el sistema digestivo: indicado en la anemia y la pérdida de apetito.
Mayor producción de glóbulos blancos y hemoglobina.
Mejora de problemas circulatorios.
Cansancio y bajo deseo sexual.

Teniendo en cuenta que es una de las terapias de la Medicina Tradicional Asiática, y que tiene sus métodos de diagnóstico, debe hacerse primero un diagnóstico para que exista un criterio para su uso.

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